Mejoramos el retorno de la inversión en I + D

Jakub Kruszelnicki (CUT) Innovación en Polonia

TECH TRANSFER TALKS

Hace más de 2 años que Jakub Kruszelnicki dejó su puesto de responsable de proyectos internacionales en KIM Barcelona para volver a su país natal y convertirse en el director del Centro de Transferencia Tecnológica (CTT) de la Cracow University of Technology (CUT). En un perfecto español, este experto nos habla claro sobre la labor del CTT de la CUT y la actual situación de la innovación en Polonia.

Ahora que ha vuelto a Polonia, ¿qué especificidades observa en el panorama del TT en este país?

Polonia arrancó más tarde que España en incorporarse a la UE, y creo que aún estamos en medio del reto de crear este ecosistema local, regional o nacional. Y aunque poco a poco va funcionando mejor, en mi opinión no hay tanta actividad ni dimensión internacional en lo que estamos haciendo.

Aún no es suficientemente internacional.

No. Polonia está muy baja en el listado de patentes internacionales la UE. No se patenta internacionalmente, está un poco fuera de los presupuestos regulares de las universidades. Nuestra oferta tecnológica, aunque sea innovadora y competitiva, no tiene la protección suficiente para poder moverla fuera de nuestras fronteras. Al nivel de investigadores aún nos enfrentamos al brain drain (fuga de cerebros). Nuestros científicos con más capacidad dedicados a los retos más de moda en el I+D suelen irse a trabajar a otros países de Europa y se quedan ahí. Nosotros estamos luchando para conseguir la circulación de cerebros, o sea, nos interesa que la trayectoria de un científico polaco sea itinerante y les ofrecemos programas de apoyo para que vuelvan a nuestro país y formen su grupo de investigación o continúen sus procesos de investigación aquí.

¿Cree que la situación es mejor en nuestro país?

Evidentemente sí. Si miramos por ejemplo la cantidad de proyectos Horizonte2020 en España, son muy comunes, y mirando referencias de cada región de España, por ejemplo Barcelona, si miramos CSIC, Pompeu Fabra, UPC… Son procesos normales para ellos. Nosotros no logramos encontrar un proceso sostenible de cantidad de proyectos de movilidad científica afincados a nuestras universidades.

Eso sí, la marca Polonia está activándose cada vez más a nivel de innovación fuera de las universidades. Se crean programas sectoriales impulsados por grandes empresas estatales, como proveedores de energía, transporte, grandes mineras… Estas empresas estimulan la innovación con sus propios partnerships sectoriales, hechos a medida de sus retos tecnológicos, y ahora han arrancado varios de estos y se han puesto muchos recursos para conseguir logros industriales.

Podemos mencionar programas tipo INNOCHEM (para industria química), INNOSTAL (para la industria del acero), INNOMOTO (para automoción…), pero también hay sectores emergentes muy mimados por agencias de innovación y ministerios, como el gaming (GAMEINN), con algún logro destacable a nivel startups. CD Projekt se ha convertido en primer unicornio en Polonia, gracias a su juego The Witcher que ha sido un blockbuster el año pasado en EE.UU., y alrededor de esto la bola de nieve se hace grande y cada vez tenemos más apoyo al sector de gaming en el mapa polaco.

Polonia ocupa el puesto 45 en el Índice Global de Innovación, solo por delante de Grecia y Rumanía en la UE. Explíquenos, ¿cuáles son hoy los mayores retos de las empresas polacas a la hora de innovar?

Nuestro problema es que el ecosistema de innovación en Polonia es muy dependiente de los programas de financiación. Había muy poca proactividad industrial o del sector privado en innovación sin financiación europea.

¿Se refiere a ahora o en el pasado?

A los dos. En 2007-2013 había ayudas para cualquier experimento de formación, eran las primeras colaboraciones entre universidad y empresa, y éramos partners iguales en cuanto a la financiación. Pero en la perspectiva 2014-2020, el papel de generador de conocimiento es más dependiente de la demanda del mercado, entonces la mayoría de los programas asumen que la empresa es el líder y el receptor de la financiación, y las universidades prestan servicios. Esto nos cambia el rumbo y la perspectiva, la universidad ya no es un partner igual que se enfoca en sus propios retos científicos y publicaciones.

Y vemos un reto que se está creando en paralelo que es la inversión en startups y spinoffs. Aquí la innovación crece más bottom up, se sirve en incubadoras, parques tecnológicos… Hay que destacar el programa Bridge Alfa que arranca este año, al que el gobierno ha cofinanciado 19 grandes venture funds, con un 80 % de recursos adicionales. Es decir, un venture entra con un 20 %, pide cofinanciación de Bridge Alfa y se expande hasta ser 5 veces más grande. Se pretende inyectar alrededor de 100 millones de Euros a este programa.

¡No está mal!

No, y hasta 2020 vamos a vivir un período de muchas inversiones de estos recursos en las startups, spinoffs, iniciativas de comercialización directa… lo que nos dirige hacia un mundo de innovación competitiva a nivel global.

Además, otras cosa que nos puede dejar subir un poco el puesto en innovación es la nueva ley de innovación que entró en 2017 y estimula a las empresas a través de incentivos fiscales, dejando más margen de maniobra para inversión privada e interna en innovación. Entonces, esperamos ver un crecimiento en innovación no solo gracias a los fondos europeos sino más bien por los beneficios que den los incentivos fiscales por actividad de I+D, como se hizo en varias regiones de Europa hace siglos y nosotros aún estamos empezando, lo mismo que con los doctorados industriales; no existían hasta ahora, pero a partir de enero de 2017 se implementa ese esquema en el marco polaco. Son todo luces en el túnel que indican que es probable que en los próximos años veamos un gran cambio en la filosofía de la innovación en Polonia.

El 71 % de las empresas polacas colaboran en la actualidad con universidades y centros de investigación (frente al 53 % de 2015 y el 82 % de 2014). ¿Cómo valora este dato?

El porcentaje de empresas polacas que colaboran con universidades depende mucho de las aperturas de fondos estructurales. En 2014 finalizaron proyectos de la perspectiva anterior, por eso ahí tenemos un 82 % que colabora, pero en 2015 que arranca nueva perspectiva y por eso solo hay un 53 %. Estoy seguro que el 2016 va a tener indices mas altos por eso.

O sea, que aún depende de los recursos públicos.

Sí. Pero el nuevo rumbo que hemos tomado en la perspectiva 2014-2020, la mayoría de los proyectos science to business se basan en una relación en la que la empresa domina y la academia sirve a los resultados de la empresa, lo que es mejor porque así también creamos una relación sostenible no basada solo en recursos, sino también resultados que beneficien a las empresas.

¿Nota que esta colaboración entre academia y empresa es cada vez más ágil?

Creo que sí. Cuando aterricé en Polonia en la CTT aún se veía la perspectiva anterior, con bastante actividad. En 2015 dio un poco de bajón, había menos actividad en las empresas, así que nosotros teníamos que presentar la oferta mucho más activamente. Pero ahora vuelve a crecer, así que espero ver resultados.

Hablando de empresas, Vds. ofrecen mucho apoyo a las Pymes, y de hecho, gracias a su equipo, ya se han creado 82 nuevas compañías. ¿No trabajan con las grandes?

Sí, sí. Somos el nodo central de apoyo a las pymes en nuestra región, e implementamos mucha actividad de apoyo en internacionalización, pero para nuestro core business a nivel de TTO, lo que más nos interesa es el scouting de demanda tecnológica entre los grandes, y queremos licenciar, vender los resultados igual de bien o mejor que lanzamos spinoffs. O sea, hay que encontrar el equilibrio entre la creación de sus propias startups a base de nuestros resultados de investigación, y servir soluciones a grandes empresas a base de licencia, venta…

Y para eso necesitamos unos receptores con la cadena tecnológica más amplia posible. Por ejemplo, si nos viene un proveedor de energía tipo Tauron, puede absorber los resultados de nuestra investigación en diferentes niveles de su cadena. Puede tener necesidad de innovación desde la extracción del carbono, la huella de carbono que genera, pasando por la generación de electricidad, distribución, fuentes renovables, smart homes… Esos son los clientes que más apreciamos. Está Comarch de Cracovia, que trabaja en temas de e-salud, el centro de investigación ABB, con temas de tecnologías de la automatización, el CISCO, con su oficina de I+D en ciberseguridad… Tenemos mucha capacidad a nivel de grandes empresas, aunque no seamos muy reconocibles a nivel de empresas polacas famosas.

En la web del CTT puede leerse que ya se han llevado a cabo con éxito 100 procesos de TT. Cuéntenos un par de los más interesantes.

Está Orteza, una estructura que ayuda a niños que no pueden caminar. A través del proyecto INKUBATOR+, hemos subcontratado y creado la documentación técnica de todas las piezas y de todos los materiales para poder implementarlo en el mercado. Y Med-Galicja, una empresa especializada en aparatos médicos, se decidió y compró esa tecnología.

Un ejemplo de licencia es la crema a base de semillas de diferentes frutas como fresas o frambuesas. Lo compró la Casa de Cosméticos de Varsovia, porque quiso ampliar su porfolio de nuevas fórmulas, cremas, etc., entonces pudimos escalar industrialmente esta receta e implementarla directamente en base a nuestra consultoría de los autores de la tecnología y meterla en su porfolio de productos.

Y también está la creación de una spinoff de geopolímeros, a base de residuos de minas de carbón – ALSITECH. Creamos un nuevo material sólido que puede servir de refuerzo a grandes infraestructuras, pero que a la vez está basado en segundo ciclo de vida de los residuos de minas de carbono que son los que más residuos emiten y más pagan por su actividad. En este caso, hemos hecho una alianza de colaboración con proveedores de energía, y hemos decidido lanzar una spinoff donde valorizamos y aportamos nuestra tecnología desde la universidad, y funcionamos como una startup que va desarrollando una tecnología cada vez más madura, con el objetivo de posible absorción por parte del proveedor de energía.

Ahora estamos emocionados porque a partir de febrero de 2017 empezaremos la segunda edición del proyecto INKUBATOR+. Así que vamos a tener por lo menos 10 procesos similares de este tipo de dinámica, es decir, inversión directamente en el resultado de investigación para subir su TRL y servirlo al mercado.

Y personalmente, ¿qué es lo que más disfruta de su trabajo?

En KIM ya me conocéis; me encanta viajar, he estado en Barcelona, Mexico, Colombia, el año pasado en China… Al mover mi oferta tecnológica puedo crear lazos internacionales y disfrutarlos. Crear estos puentes es lo que más me emociona.

Pero no decidiste trabajar en TT solo para poder viajar…

Yo creo que estaba fascinado por los proyectos de integración europea, que ahora están en período un poco de duda, por el Brexit y otros procesos egoístas de los países, pero me encanta la integración de varios grupos de investigación de diferentes paises para crear un resultado común que nos lleve a otro nivel. Espero que se intensifique en los próximos años, y que el componente polaco esté más presente en los proyectos de Horizonte 2020.

¿Es optimista sobre el futuro de la innovación en Polonia?

¡Tengo que serlo! Cuando volví de Barcelona y después de estudiar en la UAB el Máster en Integración Europea me dije: “Bueno, hay que aprovechar la última perspectiva de empujón al desarrollo desde la UE a Polonia y rentabilizarla al máximo”. Así que espero que a partir de 2020 podamos sentirnos al mismo nivel competitivo de Europa en cuanto a innovación.


Para saber más sobre el CTT de la CUT

¿Cuántos son en el equipo?

Casi 30 personas.

¿Cuáles son las funciones de la CTT?

Nuestra oficina del CTT abarca mucho más que los puros procesos comerciales que salen de la universidad. Actuamos en 4 pilares:

  • El equipo de fondos estructurales. Es un equipo de soporte en escritura de proyectos I+D con implementación o con alguna colaboración con la industria que ayuda a conseguir fondos para implementar algunos resultados de investigación. Es un servicio interno para nuestros científicos y para sus partners que traen de fuera.
  • Información de soporte en la escritura de propuestas para los programas marco. Parecido al anterior pero bajo el paraguas del Punto Regional del Contacto. Todo el apoyo administrativo que un científico o departamento de I+D del sector privado puede querer tener, lo puede encontrar aquí: búsqueda de oportunidades, montar consorcios, evaluar las propuestas, ayudar a escribir, ayudar a armar el presupuesto… Funcionamos desde hace unos 15 años. No es solo para nuestra universidad sino para empresas, individuos, científicos que buscan movilidad, industrias que buscan algún reto tecnológico a través de Horizonte2020. Es algo parecido a lo que propone CDTI a nivel español, pero nosotros no estamos divididos por sectores, sino que damos servicio transversal a todas las actividades de Horizonte2020. Una especie de one stop shop para un reto tecnológico internacional.
  • Enterprise Europe Network. Somos una de sus 600 oficinas en el mundo. Tratamos de estimular el ecosistema de Pymes en nuestra región desde el punto de vista de la transferencia de conocimiento, transferencia de tecnología y procesos de internacionalización. Montamos misiones comerciales para eventos de referencia en la región, damos apoyo en autoevaluaciones de procesos de innovación, ayudamos a través de metodologías como improve o consultoría para instrumento pyme… Y cada año organizamos un concurso de innovadores de la región.

Pero nos llamamos CTT por el cuarto pilar:

  • El equipo de comercialización de tecnologías. Es nuestro reto más grande. Los demás equipos trabajan para promover estos procesos de construir puentes entre mundo académico y mundo empresarial. Aquí promovemos procesos tanto de creación de spinoffs como comercialización directa, o sea, licencias, ventas de tecnologías a terceros. Esto suele pasar más con industrias grandes. Acompañamos en todo el trayecto, desde el registro de un resultado de investigación en nuestra universidad, pasando por la protección de propiedad intelectual y estudios de mercado, hasta financiación para subir el nivel de madurez de la tecnología (por ejemplo, si tenemos una patente interesante pero para poder venderlo tendríamos que financiar un prototipo). Esas actividades que acompañan un technology push (de la universidad hacia afuera) y también scouting constante de las necesidades de clientes potenciales. O sea, intentamos “pasar la valle de la muerte” y rentabilizar la investigación. En los casos de creación de Spinoffs tambien nos apoyamos en nuestra empresa vehículo de tecnologías – INTECH PK.

¿Cuáles son sus proyectos internacionales más importantes?

Hay que destacar un proceso interno que se hizo en Polonia en 2015: la asociación de centros académicos de transferencia de tecnología de Polonia (PACTT). Hemos creado una entidad que está englobando 44 centros de TT y ahí, a partir de intercambio de conocimiento, formación común, conferencias conjuntas, hemos establecido el grupo de internacionalización de este pacto de TTOs, donde ocupo el puesto de coordinador del grupo de internacionalización. Estos procesos no solo van dirigidos a mi oficina o mi universidad, sino más bien a todo el sistema de transferencia academica polaca.

En paralelo, uno de los proyectos más importantes ha sido el Progress TT en el que KIM también participa como partner. Nosotros somos el primer beneficiario polaco, tomamos parte del proceso de mentoring donde tenemos un súper buen perfil de consultora de Oxford – Lisa Cowey que nos está guiando por los posibles procesos de comercialización internacional que vamos a lanzar este año. Y esta participación en Progress TT nos dio también la oportunidad de mostrarnos como TTO pero también como sistema polaco. Gracias a nuestro esfuerzo dentro de la asociación de TTOs, ya han entrado 2 TTO polacas más, con lo cual cada vez tenemos más presencia a nivel internacional.

Por otra parte, nos hemos asociado a ASTP Proton, la organización que asocia los expertos en TT a nivel internacional, y también gracias a la asociación nacional, comparto puesto de delegado polaco en el advisory committee nacional (NAAC) en ASTP Proton. Así que nos incorporamos a estos ecosistemas a nivel europeo, no solo regional o nacional.

Más: hemos creado la primera unión de universidades en Cracovia – InnoTechKrak, que es la primera en Polonia, y trabajamos en la oferta común que presentaremos en la Smart City Expo en Barcelona este año. Así que salimos a captar colaboraciones estratégicas a nivel internacional, lógicamente con mucho cariño a Barcelona y Cataluña.

Otro proyecto destacable es la colaboración con el parque tecnológico de Cracovia y sus startups. Tratamos de atraer ESA Business Incubation Center, hemos logrado crear el consorcio regional entre ayuntamiento de Cracovia, Generalidad de Malopolska, universidad politécnica de Cracovia y parque tecnológico de Cracovia, y esperamos que el proceso atraiga el sector derivado de tecnologías espaciales a Polonia. Sería la primera vez en nuestro país.

Por último, nos enfocamos mucho en Horizonte2020. Aquí todavía tenemos muchos retos a nivel de research innovation. No solamente tratamos de incorporar nuestras tecnologías en procesos de I+D internacionales, sino que más bien tratamos de internacionalizar primero a nuestra ciencia; uno, atrayendo a buenos científicos de fuera y dos, estimulando la movilidad científica de nuestros investigadores.