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KIM, 10 years with you

ENTREVISTA A LOS IMPULSORES · JAVIER MÉNDEZ – DIRECTOR GENERAL DE CÁMARA CERTIFICA

Javier Méndez. Créditos de la imagen>> Emprendedores

Este curso 2017-18 el grupo KIM celebra su 10º aniversario y para conmemorarlo, hemos querido dar voz a una selección de personas y a las entidades a las que representan que han sido claves en nuestro recorrido: nuestros fundadores y nuestros clientes. Empezamos hoy por entrevistar a Javier Méndez, experto en el ámbito de los clusters tecnológicos, las nuevas tecnologías, la innovación, y los proyectos de I+D+i.

Javier, usted, desde la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid, fue uno de los fundadores de KIM. ¿Cómo surgió la idea de crear una entidad de referencia en transferencia tecnológica? ¿Surgió de necesidades empresariales?

En el momento de creación de KIM, eran las propias Cámaras las que estaban en un proceso de articulación de sus funciones de apoyo a la innovación porque no tenían una dedicación razonable a esa cuestión y empezaron a surgir, en algunas cámaras de comercio, unidades que se encargaban de la promoción y el apoyo a la innovación. Pero, efectivamente, detectamos muchas carencias en este tipo de estructuras y surgió la necesidad de crear elementos que fueran capaces de introducir, de transmitir y de dirigir las necesidades de las empresas y de buscar alternativas que pudieran enlazar los centros de investigación con el mercado actual, no sólo en el entorno académico sino también, evidentemente, en el propio entorno empresarial.

La idea nació tras un análisis de las entidades empresariales, como lo son las propias Cámaras, en las que se  ponía de manifiesto que era necesario emprender un camino que les hiciera referentes en transferencia de tecnología y que fueran dinámicas en cuanto a su promoción. Evidentemente, un instrumento como KIM era la solución más razonable, ya que podía instalar interfaces profesionalizadas entre las empresas y los generadores de conocimiento para que el proceso de transferencia tecnológica fuera más ágil.

 

¿Las empresas afiliadas a la Cámara se han beneficiado de la creación de KIM? ¿Cómo?

Yo creo que aquí hay dos tipos de beneficios: uno intangible, y muy relevante, que se refiere a trasladar la toma de responsabilidad y consciencia a las empresas en una cuestión tan crítica y tan importante como lo es la propia transferencia tecnológica. Y otra es el beneficio adquirido por terceras empresas a las que KIM les ha allanado el camino, ya que, desde un principio, la Cámara de Madrid entendió que KIM era un instrumento fundamental para proporcionar sobre todo profesionalidad y conocimiento desde el punto de vista de la prestación de servicios en el área del tech-transfer.

“Desde un principio, la Cámara de Madrid entendió que KIM era un instrumento fundamental para proporcionar sobre todo profesionalidad y conocimiento desde el punto de vista de la prestación de servicios en el área del tech-transfer”.

 

En el momento de la fundación de KIM, ¿quiénes, junto con usted, estuvieron involucrados en el desarrollo de esta idea?

El papel de la Cámara de Barcelona, con el Sr. Xavier Ricart a la cabeza, fue absolutamente determinante, ya que fueron son los precursores del proyecto junto con LEITAT, donde el papel del Sr. Joan Parra fue imprescindible en lo que la consistencia conceptual se refiere.

Además de ellos, jugó un papel fundamental, y lo sigue jugando, el Sr. Antoni Paz que, además de participar activamente en el desarrollo del propio concepto, es el hilo conductor de la vertiente operativa del proyecto desde el inicio del mismo hasta la actualidad.

 

Y la idea se convirtió en realidad. ¿Cuáles fueron las claves para conseguirlo? ¿Qué situación política y económica había en esos momentos para favorecer la fundación de una entidad dedicada a la Transferencia de Tecnología?

KIM surgió en un momento en el que, en cuestiones de transferencia tecnológica, el sistema estaba muy desproporcionado; era mucho el espacio ocupado por la academia y era poca la incursión que hacía un colectivo como el de las empresas. Las empresas apreciaron todo lo que la transferencia de tecnología les podía aportar y percibieron la importancia de participar en ello.

Además creo que una de las claves fue el momento de bonanza (pre-crisis) en que nos encontrábamos, donde la situación económica era razonablemente buena y se disponía de recursos suficientes para poder dedicarlos a cuestiones de este tipo.

Luego llegó la crisis, que supuso momentos muy duros para todos, pero el hecho de estar vivos y seguir funcionando unos años después, demuestra que las cosas se pensaron con acierto y que se han hecho adecuadamente todos estos años.

“KIM surgió en un momento en el que, en cuestiones de transferencia tecnológica, el sistema estaba muy desproporcionado; era mucho el espacio ocupado por la academia y era poca la incursión que hacía un colectivo como el de las empresas. Las empresas apreciaron todo lo que la transferencia de tecnología les podía aportar y percibieron la importancia de participar en ello.”

 

¿Cuál fue la contribución de COCIM que destacarías más?

Cuando hablamos de transferencia tecnológica, hablamos de un elemento que tiene que estar necesariamente integrado en el sistema de I+D+i nacional y esta es la premisa con la que la Cámara de Madrid ha acompañado siempre todas sus actuaciones de colaboración de KIM, ya que no tenía sentido generar un elemento que viviera al margen de dicho sistema.

Por tanto, creo modestamente que en este sentido hemos contribuido a que KIM sea un elemento imprescindible dentro de ese sistema nacional de I+D+i, y, por tanto, absolutamente reconocible para el resto de entidades, como son la universidad y centros de investigación, la administración pública y las propias empresas.

 

¿Y su contribución personal? ¿Cuál fue su rol durante las primeras etapas de puesta en marcha?

Yo creo que KIM es un proyecto brillante que surgió en el momento oportuno. Lo único que quizás se me pueda asignar sea el entusiasmo de ponerme a remar cuanto antes para poder avanzar en su desarrollo.

Creo también que queda mucho trabajo por hacer y personalmente pienso que las empresas deben tomar responsabilidad sobre un tema tan primordial para su supervivencia como es el conocimiento y su transferencia. De otro modo, se encontrarán incapacitadas para afrontar los nuevos retos que les depara el futuro.

 

¿Qué es lo que recuerdas de los primeros meses de KIM?, ¿Cuáles eran los principales riesgos y barreras que había en el principio?

Desde luego, las barreras iniciales a las que tuvimos que hacer frente fueron principalmente las que establecía el propio status quo. Es decir, el hecho de introducir un elemento extraño, aunque evidentemente lógico, en un sistema en el que no había prácticamente iniciativas de éste tipo suponía correr el riesgo de ser percibidos como un elemento potencialmente competencia con esos otros que ya existían y que estaban vinculados a las universidades y a los centros tecnológicos.

Antoni Paz ha hecho una labor esencial e imprescindible en cuanto a trasmitir el mensaje de que no se trataba de competir, sino de facilitar el acceso a un elemento indispensable como lo es el conocimiento en la empresa en cualquier proceso de transferencia de tecnología.

“Cuando hablamos de transferencia tecnológica, hablamos de un elemento que tiene que estar necesariamente integrado en el sistema de I+D+i nacional. Esta es la premisa con la que la Cámara de Madrid ha acompañado todas sus actuaciones de colaboración de KIM, ya que no tenía sentido generar un elemento que viviera al margen de dicho sistema.”

 

¿Cómo han ido evolucionado a lo largo de los años y como se han posicionado en cuanto a su rol  al sistema de innovación?

Las reticencias iniciales, que las hubo, con el tiempo han demostrado que no eran razonables. Introducir un elemento que lubrica y engrana aún mejor el proceso de transferencia ha favorecido tanto a empresas como a universidades y centros públicos de investigación y ha puesto de manifiesto que la transferencia tecnológica no es una cuestión exclusiva de estos clásicos generadores de conocimiento. KIM ha demostrado que el protagonismo recae también sobre la empresa por ser quien lo transforma en riqueza y calidad de vida para el ciudadano.

 

Sobre Javier Méndez. Méndez es Director General de Cámara Certifica y antiguo Director de Innovación y Competitividad de la Cámara de Comercio, Industria y servicios de Madrid